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Relacionando Arte, Verdad y Apologética

Por Rachel Shockey  | Junio 2021

 

El siguiente artículo contiene extractos y conceptos de mi tesis para la maestría «La intersección de la Apologética y las Artes: el poder de las Artes para transmitir la Verdad y cambiar vidas». La Tesis completa puede ser encontrada aquí. Este artículo es en respuesta a una pregunta que recibimos en Facebook acerca de cómo los artistas Cristianos pueden dar evidencia y razones para creer en sus creaciones artísticas”

 

[dropcap]T[/dropcap]radicionalmente, se ha entendido que la apologética Cristiana es dar una defensa lógica del Cristianismo en la forma de debates, discursos, escritos y evangelismo bíblico, por nombrar algunos métodos comunes. De acuerdo con el profesor de filosofía y apologista, Douglas Groothuis, el estudio de la apologética “depende de la teología” para articular las afirmaciones de las verdades bíblicas, se apoya en la comprensión de la filosofía para abordar las preguntas más profundas para los escépticos, y es incorporada en el evangelismo como una forma de remover las barreras de la fe de modo que uno pueda estar dispuesto a considerar las afirmaciones del  cristianismo. Sin embargo, creo que la definición general y el conocimiento de la apologética cristiana debe ser ampliada para reconocer el hecho de que las artes pueden transmitir la verdad y dar razones para creer en Cristo. A pesar de que ya ha habido un cambio moderno hacia la aceptación de esta  definición expandida de la apologética Cristiana y evangelismo, dentro de la Iglesia, la historia del arte ha demostrado actitudes que van desde alentadoras hasta hostiles.

Creo que las artes son necesarias y efectivas para alcanzar los corazones y mentes de los no-cristianos en nuestra cultura actual del siglo veintiuno. Nuestra cultura ha perdido el sentido de realidad y verdad, prefiriendo juzgar la verdad con los sentimientos y preferencias. Esto puede representar una dificultad cuando se intenta ayudar al escéptico a ver la verdad del cristianismo. Cuando un escéptico experimenta el amor supremo, verdad, belleza, santidad y milagroso poder de Dios, muchos son convencidos de la verdad de este. Creo que las artes pueden crear oportunidades y ambientes en donde la gente puede tener conversaciones significativas sobre la fe, experimentar a Dios y encontrarse cara a cara con la realidad.

En nuestra búsqueda individual de la verdad, si estamos honestamente buscando las respuestas a las grandes preguntas de la vida, estaremos más dispuestos a estar listas para pensar profundamente  acerca de la realidad y cómo se compara con nuestra cosmovisión. Recibimos el conocimiento acerca de la realidad no solo escuchando debates y discursos o al leer libros o artículos de filosofía, teología o apologética, sino también a través de experiencias conceptuales y proposicionales que pueden ser obtenidas a través del arte.

Descubriendo la verdad a través de las artes 

Un descubrimiento individual de la verdad de Dios puede pasar en cualquier momento, en cualquier lugar y a través de cualquier manera que el Espíritu Santo escoja. Así como la muerte de un ser querido puede llevarnos a pensar en nuestra propia mortalidad, el significado de la vida, nuestro origen, etc. de la misma forma, el arte puede ayudarnos a pensar profundamente sobre la realidad. El arte puede tocar nuestras creencias, pensamientos y emociones en una forma poderosa porque nos lleva a entrar en una narrativa donde podemos descubrir cosas de nosotros mismos, acerca de otros, acerca de la realidad, acerca de la verdad. 

El profesor y filósofo, John W. Bender argumenta que «el poder de la ficción yace en su habilidad de crear “mundos” o situaciones y darnos la sensación de cómo sería habitar en ellos» [4] El arte puede ayudar a romper nuestra barreras filosóficas de la verdad y presentarnos con la experiencia humana completa, ambos lados malo y bueno. Así mismo, el arte no necesariamente provee un «camino hacia la fe» superior, «pero es, de hecho, un camino y hay una población para quienes la mejor forma» de acercarse a la fe en Cristo  es «a través de ese camino» [5]

La imagen de Dios y el uso que Él le dá a las artes 

Vale  la pena explorar lo que dice la Biblia acerca de las artes. Primeramente, cuando Dios creó a la humanidad a Su imagen, nos dio algunos de Sus atributos como imaginación, creatividad, una apreciación por la estética, y la habilidad de crear algo a partir de lo que Él ya ha creado [6] Por tal razón en la raíz de toda la humanidad está la imagen de Dios y por lo tanto, todos tenemos la capacidad de crear e imaginar.

Segundo, Jesús utilizó parábolas – una forma de narrativa – para enseñar a las personas algo acerca de la naturaleza de Dios y de nosotros mismos. Jesús utilizó historias para cautivar las mentes y corazones de los que escuchaban y exponerles  la verdad de Dios. Groothuis argumenta que Dios nos diseñó con la habilidad de imaginar porque es una manera importante para que recibamos la verdad:

[Jesús] creía que la verdad objetiva es conocible (realismo), que la evidencia fáctica es crucial para apoyar las afirmaciones de verdad, que la no contradicción es una prueba necesaria para conocer la verdad, que la verdad que Jesús revela tiene efectos experimentales, que la imaginación es un órgano clave para recibir la verdad (su uso en las parábolas y figuras de discurso) y que nuestra capacidad de  conocer la verdad está estrechamente ligada con nuestra rectitud moral [7].

 

El Apóstol Pablo demuestra que él entiende esto cuando dio su famoso sermón en el Areópago y usó un altar pagano (arte) a un «Dios desconocido» para argumentar sobre la verdad del Cristianismo.[8]

Tercero, es importante recordar que el «Cristianismo no está sólo relacionado a la “salvación” sino con el hombre en todo el mundo» [9]. Además, el arte debe reflejar esto y no solo cosas que pudiéramos considerar como ‘religiosas’. Como el teólogo y filósofo, Francis Schaeffer explica, «La creación de Dios – las montañas, los árboles, los pájaros y las canciones de los pájaros» no son religiosos y que  «el mensaje Cristiano comienza con la existencia de Dios para siempre y luego con la creación. No comienza con la salvación» [10]. La implicación aquí es que los artistas deben representar la experiencia humana completa y no debieran preocuparse de que su trabajo sea meramente «un vehículo de un medio para el evangelismo autoconsciente», [11] porque estas cosas no religiosas podrían llevarnos a la verdad y finalmente, a Dios. Igualmente, aun las obras de arte que han sido creadas por personas no cristianas y que reflejan la cosmovisión del artista podría revelar que su cosmovisión contradice a la realidad. Por lo tanto, esta forma de arte puede aun ser utilizada por Dios para revelar la verdad.

 Adquiriendo conocimiento a través de las artes

Como ha sido discutido por muchos autores en la filosofía contemporánea del arte, se puede argumentar razonablemente que el arte puede ser una fuente de conocimiento proposicional y conceptual. Filósofos han dicho a menudo que el arte sólo trata con las emociones, expresan valores, y sugieren perspectivas pero no son una fuente de conocimiento [12]. Desafortunadamente, esto es uno de los «“legados” de la Era de la Ilustración» en el cual se cree que «sólo la ciencia empírica puede proporcionarnos el conocimiento útil sobre el mundo» [13]. Para el propósito de este artículo, usaré la siguiente definición de conocimiento; «si uno cree una proposición y la proposición es verdadera, y está  justificado a creer que es verdadera, entonces uno tiene conocimiento» [14] Al trabajar con esta definición, uno podría venir a probar distintas proposiciones a través de los mundos y situaciones creadas por el arte. Dentro de estos mundos o situaciones, podemos «adquirir una hipótesis» y «ser presentados con cierta posibilidad» acerca de cómo podemos llegar a saber «cómo serían las cosas» si la hipótesis fuese cierta.[15] Esto sería considerado como «conocimiento conceptual» [16]. Además, lo que aprendemos de estos mundos ficticios tienen implicaciones en el mundo real. Algunos ejemplos de habilidades que podemos aprender, de una novela, por ejemplo, podrían ser estrategia, percepción de ambientes, y empatía. Un lector de una novela puede adquirir una hipótesis y probarla en el mundo ficticio para determinar si esa hipótesis es real. Por lo tanto, «pareciera…que los  lectores adquieren  creencias fácticas y conocimiento proposicional de la ficción en la misma forma en que los científicos adquieren conocimiento acerca de la creación del universo» [17]. Incluso, aquellos que rechazan el arte como una manera de obtener conocimiento lo hacen porque sus creencias «surgen de dos disposiciones filosóficas comunes: nuestra habilidad para decir (e inclinación  por decir) lo que el arte no es, y una persistente esperanza esencialista que sea lo que sea, su naturaleza es singular y definible» [18]. Claramente, cualquier intento de definir estrechamente el arte o de obtener conocimiento de cada pieza de arte sería infructífera. De hecho, Bender provee una ilustración vívida de arte como un «vehículo epistémico»  cuando lo describe como «un objeto complejo intencional suspendido en una red aún más compleja inferencial,  algunas de las cuales conducen al conocimiento» [19] Entonces, ¿cómo se puede abordar el arte y qué conocimiento se gana cuando hay tantos mensajes entre los diversos artistas que forman contradicciones y algunas piezas presentan conflicto en sus mensajes?

Bender argumenta que evaluamos las afirmaciones de la verdad tal como lo hacemos con cualquier otra afirmación de la verdad filosófica. Debemos «examinar críticamente el terreno en el que se sostienen, y estimar más ampliamente su probabilidad de veracidad utilizando nuestro propio conocimiento relevante y experiencia, y comprobando su coherencia y otras virtudes epistémicas» [20]. Además, buscamos identificar aquellos elementos que llevan a la verdad. Esto se relaciona estrechamente con la apologética porque una fortaleza particular de las artes es su capacidad de presentar el conocimiento moral.

Me gustaría concluir ofreciendo un reto para ambos, el artista cristiano y la audiencia o los visitantes, quienes son parte de la complejidad del arte en general: 1) mientras que el artista debiera estar concentrado en la excelencia de su forma de arte, necesitan darse cuenta que sus creaciones pueden proveer conocimiento el cual puede asistir a aquellos que buscan la verdad y 2) la audiencia debiera acercarse con cuidado a las artes buscando los detalles   que llevan a la verdad. Afortunadamente, hay un número creciente de artistas cristianos en el mundo que ven la necesidad de recuperar  las artes y desean que Dios utilice sus habilidades para Su gloria y para ayudar a alcanzar los corazones de aquellos que no le conocen. Es mi esperanza que los artistas cristianos sean inspirados por este artículo para que usen sus dones para crear ambientes, experiencias y arte que puedan tocar los corazones y mentes de esta cultura de posverdad. Y es mi esperanza que la Iglesia busque formas de motivar el uso del arte en su evangelismo. 

 

 

Descargo de responsabilidad: Todas las opiniones expresadas por las personas asociadas a este ministerio o en nuestras plataformas no representan necesariamente las opiniones de Women in Apologetics, Inc. o de los miembros de su equipo.
 

 

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